Sobre el envío de originales
18 de December de 2019 | Noticias
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Desde que empezamos a publicar libros, hace ya veintiún años, nos escriben ilustradores y escritores preguntándonos por el envío de originales: ¿Aceptamos originales para su valoración? ¿Dónde hay que remitirlos? ¿Cuál es la forma más adecuada de hacerlo? También nos escriben traductores, correctores y diseñadores ofreciendo sus servicios, y estudiantes interesados en realizar prácticas con nosotros. Hemos publicado en esta misma página diversos artículos para dar respuesta a quienes nos solicitan información (aquí, y también aquí), pero, puesto que ha pasado bastante tiempo desde el último, seguramente es el momento de refrescarlos.

En esta ocasión nos referiremos tan solo al envío de originales. Pero, antes, diremos algo sobre la editorial, para que sirva de orientación a algunos interlocutores menos informados.

La editorial Media Vaca la componemos únicamente dos personas: Begoña Lobo y Vicente Ferrer. No hay un equipo detrás. Al margen de las tareas que cada uno desarrollamos, recibimos diariamente un cierto volumen de mensajes del que hay que ocuparse. No siempre podemos responderlos todos como nos gustaría, con diligencia y cuidado, pero, eso sí, preferimos contestarlos personalmente, aunque sea con retraso.

¿Aceptamos originales?

Por supuesto, pero nuestros comunicantes deben tener en cuenta que solamente publicamos tres libros al año, y que estos libros son mayoritariamente proyectos propios; es decir, parten de una idea o un texto que los editores proponemos a los ilustradores. Eso no quiere decir que no haya libros que tengan como origen propuestas remitidas por autores veteranos o noveles, e incluso compras de derechos de libros publicados en otros países. Examinar estas propuestas forma parte de nuestro trabajo, de igual modo que debe ser tarea de los autores localizar los lugares adecuados para mostrar sus creaciones. Diré, además, que, a pesar del tiempo transcurrido, nos sigue moviendo la curiosidad, y que deseamos conocer todo aquello que los nuevos —y no tan nuevos— autores quieran enseñarnos.

En estas dos décadas hemos publicado libros muy diversos, siempre ilustrados, destinados a lectores de todas las edades: canciones para dormir y despertar a niños y animales, poemas convertidos en historietas, cuentos populares de hace cien años que hablan del mundo actual, libros sin palabras, libros de política para niños, libros contra la guerra, testimonios de niños y niñas trabajadores, libros sobre ciudades no dirigidos a los turistas, libros de dibujos furtivos y de dibujos realizados en servilletas de papel, un diccionario ilustrado de palabras favoritas, un viaje a Marte protagonizado por niños, etcétera. Son libros, por lo general voluminosos, con contenidos variados, que combinan lo que suele etiquetarse como ficción y no ficción. Sin embargo, la mayoría de los proyectos que se nos ofrecen son lo que tradicionalmente conocemos como cuentos infantiles, clasificados por edades, que es el tipo de libros que más abunda en las editoriales dedicadas al libro infantil, y que no publicamos. Y álbumes ilustrados (textos breves con un mayor protagonismo de la imagen), que, salvo contadas excepciones, tampoco hemos publicado.

Por eso, agradecemos mucho a quienes nos escriben que se tomen la molestia de revisar el catálogo y nos envíen propuestas que guarden una relación razonable con su contenido. Estamos convencidos de que conviene conocer el catálogo de las editoriales a las que nos dirigimos porque hay diferencias sustanciales entre unas y otras; y, también, de que es fundamental establecer un contacto directo con los libros, que podemos localizar y consultar en librerías y en bibliotecas, en lugar de conformarnos con la información que nos puede proporcionar una cubierta o unas cuantas reproducciones en miniatura vistas en Internet.

¿Dónde hay que remitir los originales? ¿Cuál es la forma adecuada de hacerlo?

Las direcciones postal y electrónica de la editorial figuran en distintos lugares de esta misma página. Cuando hablamos de originales hablamos más bien de materiales susceptibles de publicación. Evidentemente, no hay que mandar originales, nada que pueda extraviarse en el envío y cuya pérdida sea irremplazable. Tampoco esperamos recibir libros completos, sino muestras. Puede ser suficiente con unas breves líneas que expliquen la intención y el contenido del proyecto. Y, si fuera necesario, unas cuantas páginas de texto o una descripción algo más detallada. En el caso de las imágenes, no conviene enviar archivos con mucho peso (más de 1MB), que pueden ser un problema; bastará un enlace a una página personal, a una galería virtual o a una cuenta de Instagram, por ejemplo. En caso de duda, es preferible realizar una consulta, a través de un mensaje de correo o una llamada de teléfono, sobre lo que es mejor hacer, según el caso.

¡Muchas gracias!

Vicente Ferrer

[Imagen: dibujo anónimo realizado durante la exposición Media Vaca: La vida secreta de los libros, que tuvo lugar en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia en 2003].